Abrazando al Alzheimer. (micro cuento)
Aquel día Andrés abrió los ojos, miró a su alrededor y se dio cuenta de que todo seguía igual; asesinatos por doquier, los políticos más corruptos que nunca y el dinero alcanzaba cada vez para menos. Ni se molestó en meditarlo, volvió a cerrar sus ojos y suspiró profundamente mientras tenía un último pensamiento coherente para si mismo: ¡Bendito Alzheimer que hace que todo te valga madres!
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